El cambio de una luminaria en las vías de la ciudad no es una tarea fácil, detrás encontramos un grupo de valientes operarios que en la madrugada trabajan en alturas de hasta doce metros para hacer que una luz vuelva a brillar.
Cuando una luminaria requiere ser cambiada es asignado un equipo o cuadrilla conformado por 4 o 5 personas. Entre las 12 de la noche y las 4 de la madrugada, cuando el tráfico vehicular es mínimo y las condiciones climáticas así lo permiten, los operarios llegan al punto en donde se va a hacer la intervención. El área de trabajo es asegurada con conos reflectivos y cintas de seguridad, al mismo tiempo 2 de los operarios revisan rigurosamente todos los elementos que se utilizaran en las alturas, antes de subir en el brazo mecánico del camión canasta hasta el punto en donde es remplazada la luminaria.
Por último, los operarios instalan soportes de 5 metros, los cuales van a permitir una mayor cobertura en la iluminación, medida que se ha venido implementando en el proceso de modernización del alumbrado público en las diferentes vías principales de la ciudad. Así la UAESP a través del operador Enel Codensa, trabaja para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos.